Osvaldo Enrique Yepes Bastidas, “El Magistrado de la Información”, lidera un homenaje que une historia, fútbol y sentimiento barranquillero
En el barrio San Felipe de Barranquilla, la pasión por el fútbol y el amor por el Junior de Barranquilla se convierten en una verdadera expresión cultural gracias a la iniciativa de Osvaldo Enrique Yepes Bastidas, reconocido en los ámbitos político y periodístico como “El Magistrado de la Información”.
Con motivo de los 102 años de fundación del Junior de Barranquilla, que se conmemorarán el próximo 7 de agosto, Yepes Bastidas ha impulsado un llamativo homenaje que también rinde tributo al fútbol mundial. La obra principal es un mural que exhibe las 48 banderas de las selecciones participantes en la próxima Copa Mundial de la FIFA, acompañadas de imágenes y referencias a figuras históricas que han marcado la grandeza del equipo tiburón.
En el mural sobresalen reconocidos jugadores, entrenadores, dirigentes y personalidades vinculadas a la historia rojiblanca, así como un especial reconocimiento a Micaela Lavalle de Mejía, considerada fundadora del club, y al inolvidable narrador deportivo Édgar Perea Arias, una de las voces más emblemáticas del deporte colombiano.
La iniciativa también incluye una singular exhibición de objetos temáticos inspirados en el Junior.

Entre ellos destacan la denominada “silla campeona”, materas, chancletas, batas de baño, zapatos, banderas y diversos adornos personalizados con los colores y símbolos del conjunto barranquillero, reflejando la creatividad y el fervor de la afición juniorista.Además, Yepes Bastidas continúa ampliando su destacada colección de camisetas del equipo, conocida como “La Piel Tiburona”. Actualmente posee las camisetas representativas de los 12 títulos obtenidos por el Junior, a las que ha sumado diseños exclusivos y personalizados que exaltan la trayectoria y la identidad del club.
Con este homenaje, “El Magistrado Mundialista de San Felipe” busca preservar la memoria deportiva de Barranquilla, fortalecer el sentido de pertenencia de los aficionados y celebrar la unión que genera el fútbol entre las comunidades, destacando al Junior como uno de los grandes símbolos culturales y deportivos de la región Caribe colombiana.












