Documentos oficiales revelan que el mal estado del complejo deportivo era conocido desde hace años, evidenciando presuntas fallas sistemáticas que afectan a la comunidad estudiantil
Un nuevo llamado de atención surge en torno al estado de las piscinas de la Universidad del Atlántico, luego de que se hicieran públicos documentos que evidenciarían un deterioro progresivo y sostenido en el tiempo.
La denuncia, difundida a través de redes sociales por el abogado Jean Carlos Hernández, expone que desde hace varios años existían reportes internos que advertían sobre las condiciones del complejo deportivo, sin que se adoptaran soluciones efectivas.


Según la información revelada, el problema no sería reciente ni aislado, sino el resultado de un presunto descuido sistemático que habría afectado directamente a estudiantes y usuarios de estas instalaciones.
La situación ha generado preocupación en la comunidad académica, que solicita respuestas claras por parte de las directivas de la institución, así como acciones urgentes para la recuperación y adecuado funcionamiento de estos espacios deportivos.
Se espera que en los próximos días las autoridades competentes se pronuncien frente a las denuncias y definan medidas que garanticen condiciones dignas y seguras para la comunidad universitaria.














