Las declaraciones atribuidas al expresidente y la reacción del presidente Gustavo Petro reavivan el debate sobre las bodegas digitales, la manipulación de la opinión pública y la falta de avances judiciales en Colombia
Una fuerte controversia política se desató luego de que, presuntamente por un micrófono que quedó encendido, se escucharan declaraciones atribuidas al expresidente Álvaro Uribe Vélez, en las que haría referencia a la articulación de las llamadas “bodegas” para atacar al petrismo en redes sociales.
El hecho, que circula ampliamente en plataformas digitales, ha generado reacciones encontradas y un nuevo choque entre sectores del uribismo y el Gobierno nacional. Desde el Ejecutivo, el presidente Gustavo Petro se refirió al tema señalando que las bodegas digitales no son iniciativas espontáneas, sino estructuras organizadas que requieren grandes recursos económicos.
“Para hacer bodegas se necesita mucho capital. Hay que comprar máquinas, servidores y muchísimos perfiles falsos. Las bodegas son de empresarios al servicio de la calumnia”, afirmó el mandatario.

Petro sostuvo además que estas prácticas responderían a estrategias comunicacionales de la extrema derecha con el objetivo de manipular la opinión pública, calificándolas como un delito que deforma la realidad mediante la grosería y la calumnia.
El presidente también cuestionó la falta de avances judiciales sobre este tipo de denuncias:
“En esto la Fiscalía no ha avanzado un paso”, expresó, haciendo un llamado implícito a que se investiguen estas actuaciones.
Hasta el momento, el expresidente Álvaro Uribe no ha emitido un pronunciamiento oficial sobre el audio ni sobre las acusaciones que circulan en redes. El episodio reaviva el debate sobre la manipulación digital, la ética política y el papel de las autoridades frente a la desinformación en Colombia.














